30.7.10

La relación Kinesiólogo-paciente y sus puntos conflictivos


En esta trasnoche de poco sueño me tomo el atrevimiento de citar un tema que tiene mucha leña por cortar, muchas directrices y opiniones formadas y a la vez encontradas, es por ende que debo confesarles que me resulta un poco incómodo desarrollar el mismo; creo que un tema de semejante envergadura hay que saberlo sobrellevar con mucha prudencia y es lo que voy a tratar de hacer. Días atrás me llegó el mail de una lectora (muy querida de mi parte), el cual me  llevó un tiempo comprender y ponerme en su lugar como así también tuve que pensar mucho pero mucho una contestación acertada y espero que haya sido de su agrado. Se que vas a leer esto asi que espero te hayan servidos mis palabras gran amiga y lectora de mi blog.

La famosa relación Kinesiologo-Paciente es el vínculo que se establece entre el profesional que presta su atención, o efectúa su asistencia; a otra persona que generalmente le solicita la misma. Razones de variada índole como de urgencia, operatividad o estado del paciente hacen diferir o no encajar en el cuadra de la definición prestada anteriormente.

Como toda relación tiene dos puntos de vista, las cuales en este caso suelen ser diferentes. En un contexto terapéutico debemos reconocer que el paciente se presenta a dicho vínculo en condición de inferioridad, ya que el sólo hecho de estar sufriendo una patología, etc. lo pone automaticamente en ese lugar; indeseado por todos. Así pues el paciente sufre sentimientos como dudas, miedos, inseguridad, sensación de poca confianza, vulnerabilidad; los cuales hacen de esta relación frágil por momentos como un vidrio de mínimo espesor.

Si viajamos hacia el otro bando, hacia la otra silla donde se ubica el profesional, pues vamos a encontrar la otra cara, vamos a ver confianza, seguridad que le confiere el saber a dicho kinesiólogo no?.

Cabe aclarar que hoy en día la historia parece inclinarse hacia una relación terapeuta-paciente a ciegas por así decirlo, ya que antes, todo se regía por recomendación y los pacientes iban con un grado de confianza alto ya sea porque se los recomendaba una persona de su entorno o porque conocían que era de renombre. Hoy esto se va perdiendo, al menos aquí en Argentina la problemática de las Obras Sociales y la selecta adhesión de los profesionales a ellas hace que el paciente elija de acuerdo a un listado de un sinfin de nombres... o sea una ruta hacia lo desconocido. Incluso he leido por internet que hay ciertos Médicos atienden consultas via Twitter; esto si que me parece tecnológico pero habría que debatirlo en largas charlas para saber si es conveniente o no.

Siguiendo con este tema, tenemos que saber que desde que la T.V amarillista o mediática existe complico aún mas esta relación ya que nuestro paciente llega a nuestro consultorio con la presunción o expectativa que TODO TIENE SOLUCIÓN, ya que tienen grabado en sus haberes lo que los medios de comunicación difunden en esas propagandas absurdas en que todo es curable, "que por $10 baja 10 kilos ... que tome esta pastillita y la artrosis desaparece de su vida"; invita a la risa pero también a la reflexión de cuanto nos esta perjudicando. Es por todo esto que se da encuentros de ideas tales como las siguientes:

  • El paciente busca la cura absoluta, el terapeuta muchas veces se contenta en mejorías y alivios
  • El paciente quiere que se dedique absolutamente a él, el profesional debe dedicarse a muchos pacientes
  • El paciente estima que su sensación de malestar sea sentida por el profesional y estima al mismo tiempo que lo proteja.
Todo esto hace aparecer la problemática del acto del sentir. ¿que complicado que es el sentir no?. Cada uno tiene sus parámetros sobre esto configurado por vivencias, personalidad y tantas cosas más que hacen que cada uno sea diferente, es por ende que nunca o muy pocas veces nuestro sentir va a ser suficiente o exagerado para nuestro paciente, ya que los parámetros son diferentes. Esto lleva a una sensación de incomprensión que, OJO!, NO SOLO LA VIVE EL PACIENTE SINO QUE TAMBIÉN EL PROFESIONAL, CADA UNO CON SU VERSIÓN.

El kinesiólogo ha elegido una profesión la cual considera privilegiada ya que esta temática la vivimos a flor de piel. Ese contacto tan próximo con nuestro paciente, más calido que los médicos, hace cumplir al kinesiólogo diversas tareas que a veces sobresalen nuestro campo. A veces nos toca ser amigos, a veces psicologos, a veces simples consejeros... pero ATENCIÓN!! ACA ESTA EL LÍMITE TAN PERO TAN DIFICIL QUE TENEMOS QUE SABER MANEJAR PARA LOGRAR QUE ESTO SEA UNA RELACIÓN KINESIÓLOGO-PACIENTE Y NO UNA RELACIÓN TOTALMENTE DESVIRTUDADA QUE PUEDE TRAER A LARGO PLAZO, ESTAR AL LÍMITE DE LO ILEGAL.
RECORDEMOS; EL KINESIÓLOGO DEBE ENTRE OTRAS COSAS:
  • El deber de brindarse al otro, de responder sus necesidades
  • Ser solidario con el paciente, una especie de ponerse en la piel del otro pero sin robar su identidad
  • Tener tacto en lo que se dice y como se hace
  • Generar confianza, tener proximidad pero manteniendo la confidencialidad
  • Tener competencia en el tratamiento y continuidad del mismo
  • Recordar si bien no siempre se puede curar, se debe cuidar; y que si bien no siempre se puede generar beneficiencia, al menos no debemos provocar maleficiencia.
  • Preocuparse en el otro, no ser solo oído, sino también escuchar y atender
Que problema resucitaría si estos por así decir mandatos no se cumplen? Bueno tenemos que tener en cuenta que el profesional antes que ello es un ser humano, y como tal tiene la posibilidad de equivocarse, pero que pasa? QUE LA SOCIEDAD NO ADMITE ERROR! En un mundo donde se vuelve individualista, perfeccionista al extremo, de menor sensibilidad y solidaridad con marcados componentes de egocentrismo;en este contexto de hoy el paciente tiene los fundamentos necesarios para implicar al profesional en una película que en primer lugar fue el bueno para de un momento a otro pasar a ser el villano y con un juicio de mala praxis a cuesta.

Por eso nosotros como profesionales, tenemos que tener cuidado con esta relación, ser atentos, cumplir con el ejercicio legal de la kinesiología y los deberes que ella conlleva, tener identidad, generar confianza y como dicen muchos.... es preferible tener 4 pacientes bien atendidos que 20 de los cuales solo pueda atender correctamente el tercio por escasez de tiempo.

Donde presenta dificultad esto? En todo.... desde saber llevar una excelente relación, saber imponer limites en mi paciente y en mi persona, saber aplicar mis conocimientos. Es un tema conflictivo, me gustaría saber sus opiniones al respecto; ¿hasta que punto es buena la vinculación con la dolencia de nuestro paciente? ¿conocen casos prácticos para debatir al respecto? Espero sus respuestas... 


Esta entrada esta dedicada a mi querida lectora la cual no nombro porque prefiero preservar su identidad y a su preciada paciente con mucho respeto, como así también al Doctor Favaloro en su aniversario de fallecimiento. 

2 comentarios:

nathalie dijo...

Yo estudio Kinesiología y me parece que lo que se ha escrito es muy sabio y cuerdo.
Hoy en día la vida se vive muy rápido y tanto estudiantes que se desvelan muchos años así como estos mismos profesionales que dejaron de ser estudiantes, pierden el espíritu de porque estudiaron kinesiología y el mismo sistema de vida los atrapa y ya no ven cual era el tema principal del porque estudiaron??? sino únicamente ven como generar dinero.
Y lograr mas cosas materiales.

nathalie dijo...

Yo estudio Kinesiología y me parece que lo que se ha escrito es muy sabio y cuerdo.
Hoy en día la vida se vive muy rápido y tanto estudiantes que se desvelan muchos años así como estos mismos profesionales que dejaron de ser estudiantes, pierden el espíritu de porque estudiaron kinesiología y el mismo sistema de vida los atrapa y ya no ven cual era el tema principal del porque estudiaron??? sino únicamente ven como generar dinero.
Y lograr mas cosas materiales.

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